25Mar/20

20 años de humor improvisado

La improvisación teatral también se aprende. A pesar de que no hay guion ni libreto previo, hay técnicas como poner la mente en blanco y responder a estímulos (una situación, una palabra, a la atmósfera del público) antes de atreverse al acto espontáneo, incluso sin sentido. Producto de esto salen las escenas más insospechadas, mantiene a un público siempre a la expectativa por el qué pasara y una función que nunca va a ser igual a otra.