Mini, la madre, confiesa que acaba de matar a una mujer en el mercado porque la desesperó cuando confundía los ajíes con los pimientos, aunque su mayor preocupación no es la muerte de su vecina sino que olvidó comprar limones para los chorizos. Pupu, Nene y Silvi, los hijos, hacen un plan para proteger a su madre descuartizando y enterrando el cuerpo de la víctima en el jardín, pero en medio de todo aparece en la casa el agente Norberto Suarez. Las cosas se complican cada vez más con el asesinato de otra mujer hasta llevarnos a un final inesperado. La Escala Humana en la que vive esta familia resulta bastante degradada.